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El caso ocurrió en Florida, Estados Unidos. El marido de la víctima será juzgado por el crimen. Los investigadores sospechan que el hombre la mató de un disparo después de una discusión.

Un hombre encontró el cráneo de su madre desaparecida en la casa de su infancia.

Después de muchos años, Aaron Fraser volvió a la casa de su infancia, en Jacksonville, Florida, para restaurarla. Con la ayuda de su cuñado, el joven empezó a renovar la vieja pileta que estaba en el jardín. Para facilitar la tarea, alquiló una excavadora y rompió la losa de hormigón de ese sector de la propiedad. Pero al remover los escombros, encontró una bolsa de plástico con algo muy perturbador: el cráneo de su madre, que había desaparecido hace más de 20 años.

Gracias a ese hallazgo, Aaron logró completar el rompecabezas de un drama familiar. En enero de 1993, su mamá, Bonnie Haim, había sido vista por última vez.

En ese entonces, el joven tenía tres años y su declaración disparó una gran sospecha para los investigadores: “Papá la lastimaba”.Fue así como Michael Haim se convirtió en el único sospechoso, aunque no había suficientes evidencias en su contra. Ni la propia familia creía que el testimonio del chico era válido.

Pero en diciembre de 2014, el caso dio un giro de 180 grados cuando Aaron encontró la calavera, un elemento que se conviritó en una prueba contundente para llevar a la cárcel a su padre.

Cinco años después de ese descubrimiento, Michael Haim será juzgado por el asesinato de su esposa. Los jueces esperan que su hijo pueda testificar sobre la mala relación que tenían sus padres y poder recordar la mayor cantidad de detalles de su infancia.

Según el programa de televisión Misterios sin resolver, el matrimonio trabajaba en una empresa de materiales de construcción. Él era gerente y ella encargada de llevar las cuentas del negocio.

Sin embargo, las discusiones empezaron a intensificarse durante sus vacaciones en 1992. Las peleas eran cada vez más frecuentes y los tratos más violentos. “Un día Bonnie entró llorando y Michael golpeó su mano en la puerta para romperle las uñas”, relató la tía del acusado.

 Bonnie Haim había decidido separarse y llevarse a su hijo Aaron con ella. Crédito: Captura del programa Misterios sin resolver

El ciclo de investigación policial resaltó que la mujer ya había decidido separarse y llevarse al pequeño Aaron con ella para empezar una vida de cero. A espaldas de su marido, abrió una cuenta bancaria para ir depositando sus ahorros. Hasta que él la descubrió y la tuvo que cerrar.

El quiebre de la pareja llegó finalmente en enero de 1993. Bonnie aprovechó que su esposo estaba de viaje por trabajo y alquiló un departamento para instalarse con su hijo. A los pocos días, sus compañeros de oficina se preocuparon cuando faltó sin avisar.

Michael diría más tarde que los dos habían discutido la noche anterior y que ella se había ido de la casa sola, alrededor de las 23 y que nunca más regresó. Al día siguiente, una empleada encontró un bolso de la mujer en un contenedor de un hotel y la policía halló su auto en el estacionamiento del aeropuerto local. Las evidencias parecían montadas.

Michael Haim será juzgado por el asesinato de su esposa, después de que su hijo encontrara su cráneo en su casa. Crédito: Florida Times Union

A pesar de que el pequeño Aaron dio una pista reveladora sobre la relación de sus padres, no fue suficiente en ese entonces. Sin embargo, las autoridades no permitieron que el chico quedara bajo la tutela de sus familiares y lo dieron en adopción. En el 2000, el joven demandó a su padre por la muerte de su madre y cinco años después se quedó con la casa de su infancia, que puso en alquiler.

Recién en 2014 decidió volver a la propiedad para renovarla y fue cuando encontró los restos de Bonnie. Los investigadores constataron que la víctima murió de un disparo con una pistola calibre .22.

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