Saltear al contenido principal

Hace más de un siglo, una persona dijo que “la religión era el opio de los pueblos”, en el cristianismo más puro, en la esencia del catolicismo esto no puede ser, porque nosotros somos discípulos de Jesús de Nazaret que vivió en carne propia las realidades de su tiempo y luchó por transformar esas realidades. Somos entonces seguidores de aquel que no durmió a nadie, al contrario, nos despertó para que hasta el último día de nuestra vida aquí, luchemos por un mundo diferente, el mundo de justicia y paz querido por Dios para todos … (Homilía de hoy en la catedral de #Danlí)



OBISPO CANALES

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deje un comentario

Volver arriba