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Apenas mide 3 milímetros, pero ha puesto en jaque los bosques de pino en Honduras. Es el conocido como gorgojo descortezador y puede tener consecuencias «catastróficas» para el país, que entre 2013 y 2017 perdió más de 500.000 hectáreas de pinares por ese insecto.

El gerente del programa técnico Cambio Climático de la organización Visión Mundial en Honduras, Juan Antonio Barrios, expresó a Efe este martes su preocupación por la posibilidad de que el país registre un nuevo brote masivo de gorgojo.

La crisis de entre 2013 y 2017 se produjo después de una «época muy seca, muy caliente y coincidió con el fenómeno del Niño, ahorita que estamos iniciando el 2020 estamos a la puerta de algo similar, estamos experimentando altas temperaturas y pocas precipitaciones», dijo Barrios.

Según cifras del Instituto de Conservación Forestal, el gorgojo ha afectado este año unas 53 hectáreas de pino en el oriente de Honduras, que tiene una extensión de 112.492 kilómetros cuadrados.

POCA HUMEDAD Y ALTAS TEMPERATURAS

Barrios señaló que la poca humedad en el suelo y las altas temperaturas provocan que el insecto se reproduzca «más rápido» y que los pinos se estresen.

«Desafortunadamente los gorgojos están dispersos en todo el país, es parte del ecosistema del pino (…), pero cuando hay falta de humedad y altas temperaturas, los insectos atacan de manera masiva», explicó el experto.

De no controlarse esta plaga, Barrios advirtió de que el impacto puede ser «catastrófico» para Honduras, uno de los países más propensos a sufrir los embates de la naturaleza, especialmente tras el paso del devastador huracán Mitch, a finales de 1998.

PRIMEROS SÍNTOMAS

El gorgojo, cuya variedad más destructiva es la Dendroctonus frontalis, inicia sus ataques en pinos debilitados por las sequías, fuegos y altas temperaturas, insistieron los expertos.

A primera vista, el síntoma de que un pino ha sido atacado por el gorgojo es el descoloramiento del follaje y sus hojas cambian de color verde a color amarillento y luego a rojo o marrón.

Además, se observan pequeñas acumulaciones de resina en las grietas de la corteza, que señalan las entradas de gorgojos adultos al pino.

Barrios instó a la población a vigilar si las hojas del pino cambian de color, porque en la medida de que los brotes «sean detectados a tiempo se pueden controlar rápidamente».

MEDIDAS PARA REDUCIR PÉRDIDAS

Aplicar un buen manejo forestal, monitorear la condición de los bosques y controlar los brotes tan pronto como sean detectados, son las principales medidas para reducir las pérdidas por la plaga.

El mejor método para frenar nuevas infestaciones «es vigilar y controlar los brotes en cuanto sean detectados», subrayó Barrios, quien indicó que el país tiene «en riesgo más de medio millón de nuevas hectáreas» que podrían ser afectadas por el insecto.

El director del Instituto de Conservación Forestal de Honduras (ICF), Mario Martínez, dijo que «cerca del 45 por ciento del bosque de pino está amenazado» por el gorgojo.

Honduras tiene «capacidad» para afrontar pequeños brotes, aseguró Martínez, quien dijo que espera que las altas temperaturas que se registran en el país «no incrementen el ataque» del insecto.

PLAN DE EMERGENCIA

El funcionario indicó que el país ha diseñado un «plan de emergencia» en caso de que ocurra un nuevo ataque de gorgojo, con el fin de «duplicar la capacidad instalada».

Agregó que los departamentos de El Paraíso, Olancho y Santa Bárbara, en el oriente y occidente de Honduras, son las regiones más vulnerables al gorgojo.

Un equipo del Instituto de Conservación Forestal realiza este martes un monitoreo de los bosques en el municipio de Tatumbla, cercano a la capital hondureña, para observar el comportamiento del insecto.

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