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Estados Unidos está trabajando con una compañía farmacéutica en el desarrollo de un tratamiento para el nuevo coronavirus 2019, utilizando un tipo de droga que ha aumentado las tasas de supervivencia entre los pacientes con ébola, dijeron este martes funcionarios. 

La cooperación entre el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y Regeneron Pharmaceuticals desarrollará anticuerpos monoclonales para combatir la infección, una línea de tratamiento diferente a los antirretrovirales y medicamentos contra la gripe que también han surgido como posibles defensas contra la enfermedad. 

Más de 400 personas han muerto como resultado del virus desde que apareció por primera vez en un mercado chino a fines del año pasado. En China continental se han contagiado más 20.400 personas. Otros veinte países han confirmado casos, por lo que la OMS ha declarado emergencia de salud global.

“Las enfermedades infecciosas emergentes pueden presentar serias amenazas a la seguridad de la salud de nuestra nación”, dijo Rick Bright, un funcionario del HHS. “Trabajando como socios público-privados como lo hemos hecho con Regeneron desde 2014, podemos actuar rápidamente para responder a las nuevas amenazas a la salud global”. 

Los anticuerpos monoclonales, copias producidas en laboratorio de un solo tipo de anticuerpo, constituyen una forma de inmunoterapia. 

Acompañan a ciertas proteínas en un virus, neutralizando la capacidad del patógeno para infectar células humanas. 

El año pasado, el REGN-EB3 de Regeneron, un cóctel de tres anticuerpos monoclonales, demostró aumentar significativamente las tasas de supervivencia entre los pacientes con ébola en la República Democrática del Congo. 

La compañía también ha desarrollado un tratamiento para el coronavirus del Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS) en líneas similares. 

“Los resultados salvadores de vidas vistos con nuestra terapia de investigación del ébola el año pasado subrayan el potencial impacto de la plataforma de respuesta rápida de Regeneron para abordar brotes emergentes”, dijo el presidente y director científico de la compañía, George Yancopoulos. 

En última instancia, el tratamiento para el nuevo coronavirus podría involucrar una mezcla de diferentes clases de drogas. 

Los médicos chinos han estado administrando medicamentos contra el VIH a pacientes con coronavirus en Pekín, basándose en un estudio de 2004 publicado después del brote del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) que mostró que ese tipo de tratamiento produjo respuestas “favorables”. 

Cuando se los combina, el lopinavir y el ritonavir disminuyen la cantidad de células del VIH en la sangre de un paciente, eliminando la capacidad del virus para reproducirse y atacar el sistema inmunitario. 

Los médicos también han combinado el tratamiento con otro medicamento contra la gripe llamado oseltamivir, con la esperanza de que el cóctel pueda debilitar al nuevo coronavirus. 

Gilead Sciences, una empresa biofarmacéutica con sede en California, dijo que está trabajando con las autoridades chinas en ensayos clínicos para determinar si el remdesivir, un medicamento antiviral utilizado para tratar el SARS, es efectivo contra el virus.

Fuente: AFP

OMS pide más solidaridad

Las medidas extraordinarias que ha adoptado China ante el avance del nuevo coronavirus han contribuido significativamente a frenar su propogación fuera del país, lo que abre una “oportunidad” para controlar la transmisión, anunció este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El director de la organización, el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidió más solidaridad a las naciones, acusando a algunos gobiernos de países ricos de ir a la zaga a la hora de compartir información sobre casos con virus.

“El 99% de los casos están en China, mientras que en el resto del mundo solo hay 176 casos”, dijo el jefe de la OMS en el Consejo Ejecutivo de la organización reunido en Ginebra. 

“No significa que no empeorará. Pero con seguridad, tenemos una oportunidad de actuar… No la dejemos pasar”, instó.

Tedros aseguró que la OMS solo ha recibido informes completos del 38% de los casos registrados fuera de China.

La OMS está enviando máscaras, guantes, respiradores y 18.000 trajes aislantes a 24 países, así como 250.000 equipos de tests para agilizar el diagnóstico de las personas con el virus.

También reiteró su llamado a que los países no impongan restricciones a los viajes a causa del virus.

“Este tipo de restricciones solo aumentan el miedo y el estigma y apenas tienen beneficios para la salud pública”, dijo.

 

 

 



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